Gabriel Celaya

En la década de los setenta me aficioné a la poesía social. Al que más leí fue a este poeta vasco, de Hernani, nacido en 1911. Me identifiqué con él porque yo también trabajaba en la industria y vivía en un barrio obrero de Barcelona. Hoy en día quizás no tenga tanto tirón esa poesía no estilista y con mensaje, que pretendía transformar el mundo y que defendió Celaya. De esta época tengo una poesía copiada, no sabría decir ahora de qué libro, titulada La poesía es un arma cargada de futuro, de la que extarigo una estrofa:

                                            Maldigo la poesía concebida como un lujo

celaya.1.jpgcultural para los neutrales

que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.

Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Poeta de la generación literaria de la postguerra, fue el representante más destacado de la que se denominó poesía comprometida o poesía social. En 1946 fundó en Donostia la colección de poesía Norte, que pretendía hacer de puente entre la poesía de la Generación del 27, la del exilio y la europea. Ese año publicó:”Tentativas”, poesía de carácter existencialista. En los años cincuenta se integra a la estética del compromiso con sus libros: “Lo demás es el silencio” y “Cantos íberos”. Ambos, excelentes. Cito algunos más: “Las cosas como son”, “Las cartas boca arriba”, “Poesía urgente”, “Rapsodia euskara” y “De claro en claro”, con el que ganó el Premio de la Crítica.

En 1986 fue galardonado con el Premio Nacional de las Letras Españolas. Murió en Madrid el 1991.

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